
FERNANDO CORDERO CUEVA Diputado de la República
Consternado y confundido aún, por esta infausta y dolorosa noticia del prematuro y trágico fallecimiento de la Doctora Guadalupe Larriva, expreso a su Familia, a nuestra ciudad de Cuenca y al pueblo azuayo, al Gobierno Nacional y al pueblo ecuatoriano, en la persona del Presidente Constitucional Rafael Correa Delgado, mi más sentido y sincero sentimiento de solidaridad y pesar.
Espero, junto a millones de ecuatorianos que esta tragedia sea inmediatamente esclarecida y sobre todo que, como homenaje póstumo a esta valerosa y coherente mujer cuencana, el país y todos sus ciudadanos hagamos los cambios que nustra patria reclama.
Posiblemente el último mensaje o pensamiento de Guadalupe, parafraseando a Bolívar, habría sido:
¡Ecuatorianos! Mis últimos votos son por la felicidad de la patria. Si mi muerte contribuye para que cesen los partidos y se consolide la Unión, yo bajaré tranquila al sepulcro.
